TRASPLANTE NUEVO, VIDA NUEVA. VOLVER AL HOSPITAL.

Cuando llegamos al hospital y aparcamos el coche como pude agarrada a Manolo llegamos a la entrada del hospital, Manolo cogió una silla de ruedas, me senté y salió a toda prisa pasillo adelante en dirección a la planta de nefrología, la 2ª.

En la planta nos encontramos pasando a ver a los enfermos a una doctora, de la que ni mencionaré el nombre porque tengo mucha mas educación que ella y que los que han ido al hospital y han tenido el placer de ser atendidos por dicho personaje ya saben de que pelirroja "agradable" hablo,  nos dijo que allí no podían hacer nada por mi, que bajásemos a urgencias, no se molestó en preguntar nada ni siquiera nos ayudó a bajar, ni llamo a urgencias, se desentendió por completo y para su suerte no volví a verla mas ese día (porque si la llego a ver.......)

Total que no nos quedo otro remedio que bajarnos a urgencias.

 Yo me encontraba fatal, tenia muchísima tiritona, frío a la vez que me ardía el cuerpo, sentía como si me desmayara, las fuerzas me abandonaban sentada en la silla y Manolo avanicandome porque para que me vieran en la consulta primera desde la que derivan al sitio que debas ir según lo que tengas, pasó casi media hora, una persona recién trasplantada que cuando entre y me vio como estaba el caballero que atiende la recepción de pacientes se puso a la carrera para incluirme en el ordenador como demandante de atención sanitaria y nos recalcó varias veces que los trasplantados tienen prioridad y no esperan ( menos mal que no esperan), pues ya para postre se me descompuso el cuerpo.

Tuvimos que ir al baño, ah! el baño... el baño es otra, como una galaxia aparte de microbios, orina, papeles mojados y compresas tiradas en el suelo porque parece que tampoco sabemos para que sirve una papelera!!!! (metámonos todos y sálvese el que pueda, esto lo dice mucho mi padre y es una frase que me gusta y me hace gracia) Deberían obligar a la gente a leer el manual del correcto uso del baño publico, vamos que parecemos animales!!!

 Como se puede permitir que la gente en un hospital, entre a los baños estando como estaban de ASQUEROSOS, siiii con mayúsculas, ASQUEROSOS, sucios hasta mas no poder, un olor insoportable y estamos hablando de una persona que acaba de recibir el alta de un trasplante, que lo pillamos todo y se triplica en nuestro cuerpo cualquier infección por la medicación que tomamos, que no somos de cristal por supuesto, pero vamos la limpiadora haciendo como que hace y los baños de esa manera??  ºoº

Era increíble como por la mañana estaba tan bien y por la tarde no podía ni sostenerme de pie.

Justo cuando decido ir al baño y estaba dentro suena mi nombre, vaya hombre que oportuno!
Salimos todo lo rápido que pudimos teniendo en cuenta como me encontraba y al llegar a la consulta le dije a la señora que tenia que tumbarme porque me desmayaba, entonces rápidamente mi marido de nuevo me ayudó a  tumbarme en la camilla que había en la consulta y la señora se levantó de su silla y me tomó la temperatura y la tensión. La tensión estaba bien la oí decir pero tenia 39 de fiebre. Llamó a una celadora y cuando vino nos guió por el pasillo porque una vez mas mi marido empujaba el carrito, nos señaló un rinconcito en la puerta de la sala donde hacían las extracciones de sangre y nos dejo allí a la espera de que nos llamaran, cosa que sucedió al poco tiempo, nos vio una doctora que era muy joven, de prácticas y se portó muy bien, aunque los ordenadores tampoco ayudaban aquella tarde, por eso yo llevaba mi informe del trasplante el cual le di a la doctora y ya no he vuelto a ver mas.
 Ella, la doctora, ya apoyada por un doctor con experiencia fue quien me pidió unas analíticas y nos acompañó a la puerta de la sala de extracciones y allí nos quedamos esperando, por poco tiempo.

Salió de la consulta una señora, esta si muy cariñosa y amable que me dio un bote para que orinara para la analítica, al poco tiempo de haberle entregado el bote de orina me llamó para que entrara y el enfermero muy salado y simpático empezó a buscarme las venas que en el brazo que me pueden pinchar son malísimas, nuevamente estaba sentada en la silla cuando empezó a pincharme pero tuve que pedirle que parara y que me ayudaran a tumbarme porque me encontraba mareada y me desmayaba, tengo que aclarar que no me dan miedo las agujas ni me mareo con la sangre, jajajaja.

Me sacó la sangre y me derivaron a la sala de cuidados, allí dentro tenia que estar sola, pero como soy muy llorona y el enfermero me vio venir, habló con el encargado en aquel turno de la sala de cuidados y permitieron que mi marido estuviera allí todo el rato a mi lado.

Estando ya en el sillón de cuidados con suero puesto y con la fiebre ahora bajada, me quedé dormida y mi marido aprovecha para sacar el "paparachi" que lleva dentro!!!!


Por fin caí rendida en ese sillón tan "cómodo"

Y esto ha sido todo por hoy, espero que os guste leerlo y que dejéis los comentarios que queráis que para eso están el blog y facebook!!
Besos y hasta la próxima!









Comentarios

Entradas populares