19 de Enero de 2015

Helous!!

Hoy tengo ganas de escribir.....os quiero contar algo que me pasó estando en el hospital al principio de mi  vida como enferma renal.

Es algo a lo que le he dado vueltas muchas veces y sobre lo que sigo opinando lo mismo....

Estando allí ingresada, llego nueva a la planta una monja mayor que traía como acompañante a una mas joven. El caso es que era muy dicharachera y nos hicimos amigos de ella, después estuve un tiempo carteandome con ella hasta que cambio de convento y nos perdimos la pista.

Después de algunos días, de contarnos batallitas, de entablar conversaciones y compartir paseos por el pasillo, ella, bajo su creencia....es monja y se ha entregado a ello....me dijo que mi situación era solamente una prueba, una de tantas que me enviaría "nuestro padre" porque me quiere mucho.

Con esta anécdota no pretendo que nadie se sienta ofendido, solamente cuento lo que me pasó. De hecho, yo soy creyente, aunque no demasiado practicante.

Al oír ésto que me había dicho ella, mi respuesta fue:

"Hay muchas formas de poner a prueba a una persona. Yo soy madre y jamás le desearía o enviaría una enfermedad a mi hijo para probarle...."

No se que opinareis vosotros, desde luego respeto tanto su postura como la de cualquiera de vosotros. Cada uno tenemos una idea distinta sobre un mismo tema, lo que pasa es que, encontrándome en el estado en el que me encontraba, (había estado a punto de perder la vida), la verdad no me resultó una prueba muy cariñosa de un padre para un hijo.

En fin, esta fue una de las muchas anécdotas que me ocurrieron estando ingresada en el Hospital Clínico San Cecilio.

Algún día, o quizá ahora después, os ponga fotos de la gente que me cuidó y de como fueron pasando las cosas.....os advierto que no salgo muy favorecida. jejejejeje

Nos leemos!! =)


Con mi hijo, mi razón de ser.




Comentarios

Entradas populares