TRASPLANTE NUEVO, VIDA NUEVA. 18 DE JUNIO DE 2013

Después de una noche muy tranquila y de haber dormido como nunca en esa cama de hospital que te destroza la espalda me levanto de la cama y me aseo. La rutina no deja de ser la misma que la del día anterior y la de todos los días desde que estoy aquí pero hoy me siento bien, descansada  y sobre todo muy contenta de pensar en volver a casa.

Me tomo las pastillas y mientras espero esa hora que tiene que pasar hasta que pueda desayunar salgo al pasillo para dar un paseo y me encuentro con los demás pacientes que pasean, hablo con algunos de ellos, salgo hasta el hall, idas y venidas de médicos y me llama la atención una pareja de abuelos que ha subido las escaleras como buenos deportistas pero que han llegado un poco.....asfixiados.

Vuelvo a mi habitación después de un rato porque allí en el hall de la segunda planta me gusta ponerme en el gran ventanal que da a la calle y mirar la gente pasar por la calle, el ruido de los coches a lo lejos, el sonido tan característico de los autobuses, en los que por cierto hace muchísimo que no me subo, y los niños pequeños subiéndose a los columpios de un pequeño parque improvisado que hay en una plaza enfrente del hospital. Justo cuando termino de entrar en la habitación y me siento en la butaca que corresponde a mi lado de la habitación aparece el carrito del desayuno y con una sonrisa recibo mi bandeja de manos de la auxiliar.



Ultimo desayuno en el hospital y el mensaje del sobre de azúcar me parece muy acertado


El sol viene a saludarme, como despidiéndose.

Justo termino de desayunar y aparece en la puerta de la habitación el doctor Ivan, viene a decirme que hoy la analítica sigue muy bien y que me voy a casa, que puedo ir vistiéndome que me va ha preparar los papeles del alta, tratamiento y cita para la consulta de trasplante.

GUAU!!!!!! No me lo puedo creer, me voy a casa!!!

Como no podía ser de otra manera, llamo a Manolo que aun no ha salido para el hospital y le doy la noticia, como siempre pasa en estos casos el alta siempre llega después de la comida así que quedo con Manolo en que coma allí en casa y después de comer yo recojo lo poquito que tenia esta vez en el hospital, digo lo poquito de esta vez porque como normalmente mis ingresos siempre han sido largos pues he montado en mi habitación una pequeña "mini-casa",  nos veíamos en la puerta del hospital, en el coche para poner rumbo a nuestro hogar.

Yo que creía que me perdería la fiesta de fin de curso de mi niño y voy a poder estar allí!! Que ilusión, que ganas...voy a poder ir!

Llegamos a casa justo después de comer, sacamos todo el equipaje para colocar todas las cosas que llevo mientras Manolo se acerca a por el niño y cuando llegan ambos a casa, todo es fiesta!!

Se pone muy contento cuando ve que he vuelto a casa y nos abrazamos sonriendo, entonces ese día como todos hasta el día de hoy cuando sabe que vengo del médico me pregunta: "mami que te ha dicho el médico" le hace mucha ilusión preguntarme, se siente mayor así, entonces para que se ponga contento y ver esa cara de ilusión que pone le respondo: "el médico ha dicho que mi riñón esta muy bien" y entonces viene esa carita que me encanta cuando abre los ojos de sorpresa y alegría, sube sus cejas a la vez que sube su pulgar sonriendo me dice:"si?, que guay mami" esos detalles son los que no tienen precio!!

Por la tarde ya mas descansada después de una siesta, hablo con mi amiga Almudena y le digo: "oye tata, tu.....puedes hacerme un cambio de look?!"


Aquí se queda la historia hoy, ya hemos vuelto a casa y vamos a intentar volver a encauzar todo otra vez para que no vuelva a pasar. Nos leemos en la próxima!!



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